
Las almas están hechas de helio. Si lo sabré yo…yo, que siempre fui un tipo formal, que cumplí siempre con lo que se esperaba de un hombre como yo…
No mejor ni peor que otro, pero hombre. Como hombre defendí mi honra cuando fue necesario, sin mariconadas, a hostia limpia. Como hombre traté a mi mujer, sin paños calientes, ella en su sitio y yo en el mío. Por eso me jode aún más si cabe esta situación. Aquella noche en la que defendía mi honor, la hija de puta me clavó un cuchillo en el pecho y me mandó al otro barrio, o al menos eso pensé yo.
Pero resulta que no, que uno no se marcha al cielo o al infierno como dios manda, no; se transforma en helio y queda volando por ahí, indefenso ante cualquier soplo de aire o lo que es peor, ante la codicia humana, que por ganar unos duros es capaz de embotellarte y venderte al primer feriante que le pague lo establecido.
Ahora ya ven, yo, que he sido toda la vida un hombre de los que se visten por los pies, ando volando por los cielos, constreñido por un trozo de plástico que, para más cojones, tiene forma de mariquita.
No mejor ni peor que otro, pero hombre. Como hombre defendí mi honra cuando fue necesario, sin mariconadas, a hostia limpia. Como hombre traté a mi mujer, sin paños calientes, ella en su sitio y yo en el mío. Por eso me jode aún más si cabe esta situación. Aquella noche en la que defendía mi honor, la hija de puta me clavó un cuchillo en el pecho y me mandó al otro barrio, o al menos eso pensé yo.
Pero resulta que no, que uno no se marcha al cielo o al infierno como dios manda, no; se transforma en helio y queda volando por ahí, indefenso ante cualquier soplo de aire o lo que es peor, ante la codicia humana, que por ganar unos duros es capaz de embotellarte y venderte al primer feriante que le pague lo establecido.
Ahora ya ven, yo, que he sido toda la vida un hombre de los que se visten por los pies, ando volando por los cielos, constreñido por un trozo de plástico que, para más cojones, tiene forma de mariquita.